Ruta 77. Séptima Temporada, 2016/17: “Foces del Río Aller” – 21/01/17

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Hola Babelianos:

Pues vamos allá con la narración que lleva por nombre las “Foces del Río Aller“.

Este sábado le gané la partida al despertador o dicho de otra forma me levanté antes de que sonara, con lo que tuve tiempo de prepararme y desayunar tranquilamente. Cogí los bártulos y nada más salir a la calle noté que hacía un pelín de “rasca” (vamos, que hacía frío) Mientras subía hacia la Escuela me cogieron por el camino Luis el de Carmen y Elena Moro (de las Elena Moro de toda la vida) Justo cuando llegamos nosotros con el coche llegaba nuestro autobusero favorito, uséase Juan Carlos.

Poco a poco, y sin ninguna prisa, iba llegando el resto del personal. Mientras los allí presentes hacíamos tiempo charlando, echando el cigarrito mañanero, etc, etc, etc. Al parecer la temperatura en Oviedo en ese momento, 9 de la mañana, estaba entre 0 y 1 grados. A eso de las 9:30 subimos todos al Bus y salimos rumbo a la que sería nuestra primera parada, que como no podía ser otra forma sería para desayunar. El lugar de parada en esta ocasión fue Moreda. Esta vez nos dividimos en 2 Grupos. Unos se fueron al Bar que estaba más cerca de donde nos dejó el Bus y otros nos fuimos en busca de otro Bar ya que el primero no tenía Pinchos. :-(

Tras caminar un poco llegamos hasta un Bar en el que tenían Pinchos así que allí que “acampamos”.  Solamente había una camarera y la pobre pues hacía lo que podía para atendernos y lo llevaba con bastante tranquilidad. Mientras esperaba a que me atendieran me estaba fijando en una mujer que tenía a mi izquierda. La vi allí toa tiesa, delante del café y llevaba un rato sin moverse. Pensé que se había quedado dormida, pero como era china (y todos sabemos que los chinos tienen los ojos medio cerrados) durante un momento me quedó la duda y no era plan de darle una colleja para ver si estaba dormida o despierta… Luego ya vi que finalmente la mujer se levantó y se fue, aunque no se llegó a acabar todo su café. Cuando llegó mi turno opté por el clásico Café Mediano + Pincho de Tortilla. La Tortilla tenía bastante buena pinta y estaba calentita calentita. El café, pues normalito aunque eso sí bastante negro-amargo.

Por cierto, en Moreda teóricamente uno de los termómetros de la calle marcaba -1 / -2 grados, pero desde luego la sensación térmica era de menos frío que en Oviedo.

Mientras acababan los demás de mi Grupo de desayunar me dio tiempo a echar un cigarrito y charlar un rato allí en la calle hasta que todos acabaron de desayunar. Eso sí, al final cuando volvimos pal Bus ya estaba todo el primer Grupo allí sentado y esperando. Debido a lo que tardaron en atendernos y demás llegamos como unos 15 minutos tarde así que os pedimos DISCULPAS. ;-)

Una vez ya todos en el Bus y sentados y formales continuamos Ruta. En este segundo tramo la carretera ya se tornaba más curva y sinuosa. Yo llegó un momento que entre el calor de la calefacción y la carretera de marras estaba pelín mareado. Por fin llegamos al punto en el que nos iba a dejar Juan Carlos. En ese momento Juan Carlos cogió el Micro del Bus y nos explicó donde nos iba a esperarpara recogernos a la vuelta y esas cosas. Luego, haciéndonos un favor dijo que no nos bajáramos todavía que nos iba a acercar un poco más. Y sí…. nos acercó un poco más (literalmente), tan solo un poco más (como unos 50-60 metros….) Supongo que el hombre tenía intención de subirnos por allí pero al ver la carretera que había cuesta arriba, que era estrecha y que había que hacer bastante maniobra pues allí  mismo que nos dejó.

El punto-pueblo donde nos dejó Juan Carlos era Casomera. A partir de allí tocaba coger los bártulos, abrigarse, hacer la consabida afoto de Grupo y comenzar a caminar. Como no podía ser de otra forma nada más comenzar a caminar tocaba hacerlo…¡tó pa’rriba…! :-(

Afortunadamente no hacía tanto frío como hubiera podido esperarse viendo como fueron los días previos. Supongo que mucha gente se “rajó” y no se apuntó porque viendo el tiempo que teníamos y los temporales tan tremendos que se veían en la tele pensaban que íbamos a tener mucho frío, nieve, etc, pero afortunadamente como digo el día climatológicamente hablando era bueno y hasta había sol. Eso sí, evidentemente en los tramos de sombra sí que se notaba el frío pero el resto de tramos se podía caminar sin ningún problema.

Una buena parte del primer tramo de la Ruta transcurría por una estrecha carretera con un singular paisaje. A ambos lados había altas montañas durante todo ese tramo y por el margen derecho transcurría un pequeño-estrecho río. Era un paisaje bastante singular y salvando las diferencias por el tipo de montañas recordaba en parte a tramos de la Ruta del Cares. En los tramos de más sombra podían verse témpanos-carámbanos-“estalágtitas” (o como les queramos llamar) de hielo y eran bastante grandes. Como digo era un paisaje muy curioso y peculiar (que podéis ver en las Fotos & Vídeo en el Feisbuq)

Tras ese primer tramo de carrera con bordes montañosos, pasamos ya a la típica senda de montaña, con camino de tierra (bastante ancho eso sí), campo, árboles, praderas, etc. Durante los primeros 4 km (más o menos) la nieve tan solo se divisaba en montañas y puntos más lejanos, pero no en el camino propiamente dicho. Luego sí que llegaba un momento en el que ya pisábamos nieve, pero no llegaba a cubrir tampoco toda la senda y había tramos que podías seguir caminando por tierra. El estado de la nieve era bastante bueno, en el sentido que aunque la pisaras no es la típica nieve con la que acabas empapado. En unos pocos tramos había hielo, aunque se podía esquivar-evitar.

Era curioso el ruido que hacía la nieve cuando la pisabas, como curioso resultaba también el paisaje. Había un contraste de tonos y circunstancias: había nieve que llegaba a cubrir todos los prados, el camino estaba bastante despejado y a la par el cielo estaba bastante despejado y lucía un azul intenso. Si a ese blanco de la nieve y azul del cielo les unimos las tonalidades de las hojas, árboles y demás vegetación el conjunto invitaba a hacer fotos a diestro y siniestro. Lo bueno es que como digo el cielo estaba bastante despejado y había mucha luz así que las fotos salían (como pude comprobar ya en casa al revisarlas) muy chulas y con gran colorido.

En esta ocasión Lucía y su nueva amiga (una chica nueva que nos acompañó y que se llama Laina) se lo pasaron pipa jugando con la nieve. Durante buena parte del camino iban haciendo bolas de nieve y haciendo una pequeña guerra con el papá de Lucía y con Carlos (bueno, mayormente la guerra era contra el pobre Carlos) He de reconocer que el pobre Carlos les dio un montón de oportunidades a Lucía y a Laina hasta tal punto que se quedaba quieto con los brazos extendidos sin moverse para que ellas les tiraran bolas. Sin embargo se libró que las pobres tenían muy mala puntería que sino le hubiera caído la del pulpo… (y si en esas condiciones hubiera sido la Bego la que le lanzara las bolas de nieve, ¡ni os cuento la que se podría haber liado…!) Eso sí, ellas y él seguían “peleando” todo el camino y lanzándose bolas (y por si alguien no se lo cree tengo incluso grabado un vídeo donde se recoge la batalla que mantuvieron). Lucía y Laina estaban tan encantadas con la nieve que hasta se tumbaron allí las dos y se pusieron a hacer el “ángel” estirando y moviendo allí tumbadas en el suelo brazos y piernas (una estampa muy curiosa…) (de la cual también hay vídeo)

A eso de las 2 y cuarto 2 y media tocaba ya comer y dudamos si comer allí mismo o retroceder hacía un bar que había más abajo. Finalmente mi Grupo optamos por retroceder y bajar a comer al Bar. Así que tocaba dar media vuelta y desandar lo andado. Esta vez la bajada era un poco más difícil que la subida porque en los tramos en los que había hielo sí que había que tener especial cuidado y ayudarse del Palo-Bastón pues era ma´s fácil resbalar. Fuimos descendiendo poco a poco y sin prisas y afortunadamente no hubo ninguna caída ni ningún resbalón.

Cuando llegamos al pueblo yo iba al lado de Sol-ete y vimos a Carlos que estaba en la calle y nos indicó donde estaba el “Bar”….Eso el “Bar”….bueno es un eufemismo, una forma de denominarlo….Por fuera no había ninguna señalización que indicara que era un Bar y la entrada estaba como tóa metida pa’dentro, rescondia, hasta tal punto que si Carlos no nos hubiera dicho que el Bar estaba allí hubiéramos pensado que se había colado en la casa de una señora del Pueblo… Tras cruzar el umbral de la puerta y bajar unas escaleras ya apareció ante sí el “Bar”…. (Y sí, sigo entrecomillando lo de Bar). Pedimos algo de beber y allí que acampamos a degustar nuestro Bocata. Yo opté por pedirme una Cerveza pero luego me enteré que otros optaron por una exótica bebida: VINO CALIENTE. Según me contó uno de los integrantes de la famosa y peligrosa “Pandilla del Vino Caliente” la razón por la que optaron por esa exótica bebida fue la siguiente. Llegaron al Bar, le preguntaron a la señora a ver qué tenía caliente (supongo que igual les apetecía un caldo o algo así) y la señora les dijo que caliente sólo tenían café y…¡vino caliente! así que ni cortos ni perezosos se pusieron “tibios” con el vino caliente…. (nótese la doble lectura de la palabra “tibios”…)

Nota: No me había dado cuenta pero ahora que estaba releyendo la Crónica para corregirla y tal se me antoja que eso de llegar y ponerse delante de una señora y decirle que “qué tiene caliente”….¡tela…! Menos mal que la señora les contestó eso y no les pegó un bofetón o llamó a su marido, jajaja XD

Yo tras comer el Bocata salí fuera a tomar un poco el Sol y me senté en un Banco que había allí en la calle, junto con Luis el de Carmen, Charo la de José Alfonso, Sol-ete la de Carlos y el Peico. Allí estuvimos divinos de la muerte charlando, echando un cigarrito y degustando “fruslerías” varias. Principalmente chocolate, que amablemente Sol-ete y Luis compartieron con nosotros. ¡Gracias! ;-)

Mientras nosotros estábamos allí sentados Laina y Lucía se lo pasaban pipa jugando con los gatos que por allí había y los gatos encantados con la nueva compañía. ;-)

Una vez comidos, rehidratados y bien descansados cogimos las Mochilas y demás bártulos y a seguir caminando, a desandar de nuevo el tramo que nos quedaba. La verdad es que siempre sucede lo mismo. Cuando uno sube no le parece que haya caminado-subido tanto pero cuando toca hacer el camino al revés es entonces cuando te das cuenta y te dices para ti mismo mismameNEnte: «joer… pues sí que habíamos andado sí…» No obstante como ya sabéis que nosotros no somos mucho de apurar íbamos bajando a nuestro ritmo, charlando, echándonos unas risas y haciendo de nuevo fotos a diestro y siniestro.

Cuando llegamos de nuevo a Casomera eran aproximadamente, creo, las 5 y media. Y para hacer la espera más llevadera lo hicimos, como no podía ser de otra forma, allí en el Bar. Yo me tomé un café  y luego estuve casi todo el tiempo allí fuera en la calle, charlando y echándome unas risas. Algunas miembras del Grupo aprovecharon para hacerme algunas confidencias, sugerir alguna actividad e incluso hubo una miembra del Grupo (a la cual y siguiendo su expreso deseo de permanecer en el economato la llamaremos Miriam) que reivindicó tener su propio cargo y gestionar y dirigir un nuevo Comité. A esas miembras del Grupo les dije, y les digo, que todo eso lo estudiaremos en la próxima Reunión Interna del Grupo y que ya les informaremos de si se llevarán a cabo o no. Lo de las actividades sugeridas no sé si se llevarán a cabo o no pero lo del nuevo Cargó-Comité de esa persona anónima a la que hemos llamado Miriam…va a estar…difícil difícil por no decir imposible (risas)

Allí en el Bar además de aprovechar para descansar y estar calentitos (algunos hasta pillaron sitio al lado de la Chimenea) hubo quien aprovechó para pedir la Clave del Wifi (que era “CASOMERA”, todo en Mayúsculas) para poder subir las afotos a nuestro Grupo de WhatsApp.

Por cierto, ese peligroso Grupo de la “Pandilla del Vino Caliente” también aprovechó para tomarse más Vinos Calientes. Siempre decían como excusa que era para quitar el frío pero yo ya tengo serias dudas y creo que estaban un poco enganchados. Es más, ahora que no nos oye naide si los veis a vuestro lado escabulliros como podáis y alejaros de ellos (ahí donde los veis son un Grupo armado organizado y son muy muy peligrosos…) (yo creo que no son “trigo limpio”…) (risas)

Poco a poco iban llegando más miembros del Grupo al Bar. Hay que explicar que en esta ocasión la Ruta era circular o más específicamente camina desde “A” hacia “B” y luego deshaz literalmente lo andado yendo de “B” hacía “A”. La distancia entre “A” y “B” la puso cada uno en función de sus apetencias. En mi caso nuestro Grupo decidimos que era mejor dar la vuelta y bajar a Rio Aller a comer y eso fue lo que hicimos, por si acaso el tiempo cambiaba y/o se nos echaba la noche encima. Hubo gente que camino más que nosotros y por tanto tardó más en llegar y hubo unas valientes que fueron las que más caminaron y que fueron las últimas en llegar: Bego y Montse, que fueron recibidas con vítores y ovaciones cual campeonas que son.

Por cierto, luego me enteré que hubo un pequeño Grupo que incluso llegó a hacer un muñeco de nieve (aunque la más mejor amiga de Carlos discrepa con esa definición de “muñeco de nieve”…)

A eso de las 7, creo que sería esa hora, subimos de nuevo al Bus y partimos hacia Oviedo. Cuando subí al Bus tenía unas ganas tremendas de sentarme y poder entrar en calor, ya que el ultimo rato que estuvimos allí delante del Bar se me estaban quedando los pies fríos. :-(

Al llegar a Oviedo, como no podía ser de otra forma, ese Grupo de Rebeldes sin causa o Grupo de Resistencia optó (optamos) por irnos al Acebo, donde hablamos de lo divino y de lo humano y de paso nos “rehidratamos”. Y no, no me preguntéis qué pasó allí ya que: lo que pasa en el Acebo se queda en el Acebo. ;-)

Podemos concluir, o al menos esa es mi opinión e impresión, que la Ruta fue muy chula, el paisaje espectacular, el punto de la nieve fue un plus muy agradable pero sobre todo sobre todo agradecer a doña Climatología que nos hubiera ofrecido un cielo azul despejado y una temperatura ambiente más que buena incluso con sol. Todo ello hizo que disfrutáramos del paisaje en su máximo esplendor.

Como siempre gracias a todos por venir y gracias sobre todo a quienes os pasáis por aquí por el Blog y me leéis en la sombra, sin manifestaros y casi casi a “hurtadillas”. Algunos me leen desde casa, otros desde el trabajo, algunos desde Oviedo, otros desde Colloto e incluso alguna vez he tenido lectores  allende nuestras fronteras.. XD

Gracias a todos & Saludetes. ;-)

José Manuel.

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